ADORO el teatro y me da igual lo que penséis de mi. Me da igual que os riáis o que me digáis que eso es vivir del cuento. Me da absolutamente igual. ¿Sabéis por qué? porque vuestra incultura y vuestra falta de respeto os impiden comprobar lo que realmente se siente cuando se sube a un escenario.
A mi me gusta el teatro pero de verdad, porque lo llevo en la sangre desde que nací, no porque quiera llegar a ser una super estrella de esas a las que les pagan millones por interpretar un papel completamente vacío delante de una cámara y sin ningún tipo de evolución.
Me encanta poder ser durante dos horas y media otra persona, meterme en otra vida, poder sentir aquello que nunca he podido sentir en realidad y recibir como premio lo más bonito que te pueden dar, el aplauso del público, las sonrisas o las lágrimas en su rostro y saber que han vivido contigo toda aquella historia.